En Blog
¿Puedo instalar un inhibidor de WiFi en mi empresa?
5 (100%) 32 vote[s]

Para poder hablar sobre inhibidores de WiFi, antes debemos hablar de los inhibidores de frecuencias, un producto que está totalmente prohibido vender y usar sin autorización oficial debido al caos que puede conllevar su uso incorrecto. Sólo los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, particulares y administraciones públicas autorizadas tienen permitido hacer uso de esta tecnología, siendo completamente ilegal su utilización en cualquier otro ámbito por parte de personas sin autorización u organismos de cualquier tipo.

De hecho, más de una universidad española ha sido ya sancionada con fuertes multas por hacer uso de inhibidores para impedir a los alumnos copiar mediante el conocido método del “pinganillo”. Y es que un uso incorrecto de estos aparatos puede provocar graves riesgos e incidentes para aeronaves, hospitales, viviendas, gasolineras, policía, otros particulares, etc., ya que, como hemos visto en los últimos artículos del blog, hay muchísimos dispositivos y tecnologías que se comunican y funcionan gracias a las frecuencias y que se podrían ver afectados. No obstante, la inhibición de frecuencias también tiene aplicaciones positivas en materia de seguridad: evitando el robo o las fugas de información en empresas, la activación de explosivos a distancia, las comunicaciones prohibidas en centros penitenciarios, etc.

Debido a la cantidad de elementos que utilizan las frecuencias para comunicarse, es difícil definir la cantidad de equipos de inhibición que existen, ya que si existe una frecuencia, existe otra capaz de contrarrestarla. No obstante, el espectro de bandas de frecuencias es tan extenso que es imposible que un mismo inhibidor de frecuencias pueda abarcarlas todas. De hecho, por el momento, no existe. Por eso suelen centrarse en las bandas de comunicaciones más comunes y usadas, que son:

– Telefonía móvil: incluye las bandas GSM, GPRS, 2G, DCS, 3G y 4G.

– GPS: existen 5 bandas destinadas al uso de GPS, aunque la más conocida es la L1, de uso civil. Las otras cuatro están reservadas a policía, militares, gobiernos e investigación científica

– Conexiones inalámbricas WiFi y Bluetooth: este tipo de conexiones inalámbricas utilizan la banda de 2.4Ghz, aunque debido a la saturación que sufre ya esta banda, se ha habilitado también la banda de 5.6 a 5.8Ghz. No obstante, esta banda, aunque menos saturada y con mayor velocidad, está pensada para espacios pequeños, ya que pierde mucha señal y velocidad con la distancia, sobre todo al atravesar paredes y techos.

– Walkie talkies: en España, los walkie talkies pueden utilizar las bandas comprendidas entre los 27 Mhz y los 3Ghz, dependiendo del tipo de walkie y de las licencias de uso. También hay otro tipo de dispositivos, como mandos de garaje, radares, alarmas, drones o incluso microondas, que utilizan las radiofrecuencias.

Aplicaciones de seguridad de un inhibidor de WiFi

Un inhibidor de WiFi es también un inhibidor de frecuencia, pero específico para las frecuencias utilizadas en las redes WiFi. Puede tener aplicaciones positivas en determinados ámbitos, siempre orientadas a mejorar la seguridad, si bien eso no significa que sean legales. Pero, ¿cómo funciona exactamente?

En realidad un inhibidor lo que hace es lanzar lo que se conoce como “ataques de interferencia” (jamming en inglés). Es decir, que los inhibidores o jammers en realidad son generadores de señales que van a interferir una comunicación inalámbrica. Y la verdad es que podemos construir uno con tan sólo unos cristales, unas resistencias y unas cuantas antenas, sólo se necesita encontrar la frecuencia adecuada para que el ataque sea efectivo y con la potencia suficiente para suplantar la señal original.

En el ambiente corporativo, un inhibidor de WiFi se podría utilizar para las siguientes aplicaciones de seguridad:

  1. Evitar que alguien genere puntos de conexión WiFi, los cuales pueden convertirse en entradas vulnerables a los ataques maliciosos de la competencia.
  2. Evitar fugas de información no controlada hacia el exterior.
  3. Restringir la posibilidad de que se creen “redes gemelas maliciosas” con el fin de engañar y confundir a nuestros dispositivos.

No obstante, como decíamos, el que pueda tener aplicaciones en seguridad y el que incluso podamos construir nuestro propio inhibidor de WiFi, no nos legitima a hacerlo, aunque siempre podemos intentar solicitar la autorización pertinente a la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones.

Claro que, si lo que te preocupa es que puedan estar inhibiendo tu WiFi, quizás te interese realizar un barrido radioeléctrico para descubrir un posible inhibidor en tu empresa. Puedes contratar los servicios de profesionales como los de La Tienda del Detective y del Espía o hacerte tú mismo con un arsenal de detectores de frecuencias e ir en su busca. Sea lo que sea que necesites, no dudes en contactar con nosotros para ofrecerte el mejor asesoramiento.

Últimos Posts

Dejar un comentario

Start typing and press Enter to search